Friday, August 21, 2009

DECLARACION DE APOYO AL CONCIERTO DE JUANES


Los abajo firmantes, miembros de diversas organizaciones cubanas en el exilio, apoyamos el Concierto de Juanes y de otros famosos artistas a favor de la paz programado para el 20 de Septiembre en La Habana.

Fundamentamos el apoyo en nuestras propias experiencias a lo largo de estos 50 años de tiranía, y en reconocer el escenario real de un pueblo incomunicado del resto del mundo, que siempre ha reaccionado con alegría y agradecimiento profundo a sus visitantes libres.
Comprendemos que el propósito de Juanes es perfecto, aparte de regalar su música al pueblo esclavo de Cuba también –y aunque no sea su propósito- puede abrir una brecha de reclamación cívica de libertad al pueblo cubano. Y apoyando el concierto de Juanes estamos colaborando a ello.

Obsérvese solo algunos ejemplos en que apasionadas posiciones nuestras –como las de hoy- tampoco nos permitieron ver caminos en el bosque cubano y se rechazaron:

La visita de los exiliados en 1978 fue un reencuentro directo del pueblo cubano atrapado en la isla, al nivel más importante: la familia. Fue un sentimiento de pueblo a pueblo que el régimen no pudo controlar. Esa visita despertó conciencias adormecidas por el ostracismo y la separación que impone el sistema totalitario de los hermanos Castro. En aquella primera etapa el pueblo cubano opto por emigrar. Tratemos que hoy no se siga cometiendo el mismo error y se busquen soluciones dentro de Cuba.

La visita a Cuba de la Comisión Internacional de Derechos Humanos en 1988, fue sin dudas un triunfo para el pueblo cubano con muchos resultados tangibles, a pesar de las severas críticas de algunos exiliados. Su informe sirvió para que todos los años siguientes se condenara a la tiranía y se nombrara un relator especial que mantuvo al régimen a la defensiva por muchos años.

La visita a Cuba de Su Santidad Juan Pablo II recibió también críticas de toda índole, incluso algunos trataron de abortarla, pero se realizó y fue positiva. Después de la visita del Papa se abrieron puertas y horizontes para los religiosos cubanos que no podían rezar en público y eran discriminados. Se cantó a la Paz, a la Vida, y a ser libres, despertando a millones de jóvenes habituados a tomar el odio como base en sus vidas, pidiendo libertad,
“¡LIBERTAD!, LIBERTAD…después que el Sumo Pontífice expresara “NO TENGAN MIEDO”.

La visita a Cuba del cantante venezolano Oscar de León, revivió el amor por la música cubana con tanta fuerza, que hasta los niños entonaban alegres sus canciones en todas partes y todo el tiempo. Su música fue un viaducto para escapar del horror que es vivir diariamente sin libertad y bajo la propaganda castrista en todos los medios de difusión. Recordemos que algunos cubanos exiliados no comprendían entonces la importancia e influencia de los conciertos ofrecidos por el afamado cantante y criticaron dura y apasionadamente a Oscar De León acusándolo, entre otras cosas, de ir a cantarle al castrismo, como lo hacen algunos ahora contra Juanes.

Famosos como Celia Cruz, Willy Chirino, Gloria Estefan, Julio Iglesias, Los Beatles, José Feliciano y Roberto Carlos, por solo mencionar algunos nombres, están aún censuradas oficialmente en Cuba, y sin embargo los cubanos los conocen, los escuchan y aplauden con un fervor jamás visto en otros países. Si estamos ante una tiranía que siempre ha objetado, rechazado y censurado a cantantes distinguidos en el mundo libre por sus letras y canciones a favor de la libertad, el amor y la paz y acepta hoy la iniciativa de Juanes ello es porque le es muy difícil decir No a tan distinguida personalidad internacional, pero deseos no le faltan.

Mantenemos relaciones con artistas e intelectuales en la isla que se encuentran marginados y censurados por mantener el arte sin sometimiento a una política, a una ideología que no comparten, pero impedir que Juanes y otros artistas quieran expresar y dar a conocer su música es adherirse con los que han mantenido la misma posición de censura a nuestro pueblo en estos cincuenta años violando el Articulo 19 de la Carta Universal de Los Derechos Humanos.

Los cubanos en la Isla continúan prisioneros y controlados por un sistema que viola las libertades fundamentales de las personas, visitarlos para cantarles en nombre de la paz puede renovarlos, la música es el peor enemigo de los tiranos, y aliviar al que sufre es un acto de piedad y amor.

Oscar Peña
Marcelino Miyares
Carlos Saladrigas
Marifeli Perez-Stable
Felix Fleitas
Rodolfo Gonzalez
Adrian Leyva
Tamara Rodríguez
Rafael Palacios
Augusto Rodríguez
Ana Olivera
Rita Fleita
Raquel Fernandez
Rafael Fajardo
Rene Leon
Francisco Perez
Miguel Rivero
Esther Gallegos
Mery Rivero
Ricardo Navarro
Ricardo Lopez
Raul Fajardo
Clara Solis
Estela Jaime
Danilo Rodriguez
Dulce Maria de Quesada
Vicky Ruiz-Labrit
Jose A. Vargas
Neli A. Santamarina
Manuel de J. Lechuga
Olga Lastra
Carlos M. Estefania
Carmen Gamoneda
Rafael Warry Sanchez
Rene Hernandez Bequet
Magaly Aguilera
Jose M. Burgos
Lester Lizama
Caleb Vega
Ileana Fuentes
Maurilio Perez-Quincones
Yankile Hidalgo
Jorge Masetti
Tomas Gallo
Mirta Arnal
Enrique Patterson


Este documento queda abierto para otras firmas que deseen adherirse

Saturday, August 15, 2009

Declaración de Apoyo a la Ciudadanía Cubana


Los abajo firmantes, partiendo de la Declaración de Concordia suscrita el 20 de marzo de 2008 donde expresábamos: “Deseamos un orden que lejos de frenar el potencial creador del ser humano, lo libere de ataduras y lo estimule para generar riquezas y abundancia en todo el país”, declaramos lo siguiente:
1- La solución de dos problemas vitales de la población cubana como son la alimentación y la vivienda no pueden ser resueltos exclusivamente con los recursos del estado. Si esta verdad elemental, ya comprobada por medio siglo de experimentos en esas áreas, no es comprendida ahora que Cuba se adentra en una terrible crisis, las consecuencias serán catastróficas. La hambruna acecha los núcleos urbanos y la solución no puede ser la camboyización de la agricultura. Existe un déficit habitacional acumulado de más de un millón de viviendas que no pudo enfrentarse antes y menos será posible hacerlo ahora con la aspiración de reducir la construcción a unos pocos miles por año.
2- Estos problemas sólo tienen perspectivas exitosas de solución si la dirigencia política admite que la sociedad cubana no puede hacer frente a la grave crisis actual sin dar espacio legal a la actuación de múltiples formas de gestión, propiedad e iniciativa económica autogestionaria. El llamado “socialismo de estado”, ni es una opción viable en la actual coyuntura, ni es la única entre las diversas definiciones socialistas posibles y el pueblo tiene derecho soberano de superación personal independiente. La criminalización de las actividades económicas independientes contradice, por una parte, lo establecido en la Declaración de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que el gobierno cubano ya ha suscrito. Por otro lado, insistir en medio de esta crisis en reprimir en vez de liberar y fomentar el desarrollo de todas las fuerzas productivas del país constituye una política contraproducente y criminal que conduciría en muy breve tiempo a una gravísima degradación de la condiciones de vida ciudadanas incluyendo hambrunas y otros males.
3- La gestión de múltiples fuerzas y actores económicos en la solución de esos y otros problemas tampoco puede lograrse si además de ser autorizada no se facilita de forma paralela el acceso legal y efectivo de los campesinos y trabajadores a la adquisición de medios de producción, instrumentos de trabajo, insumos y créditos.
4- Los firmantes reclamamos de las autoridades cubanas que sin más dilación legalicen la actuación de múltiples formas de gestión, propiedad e iniciativa económica independientes del Estado. Nos comprometemos, además, a hacer todo lo posible para recabar recursos destinados a respaldar el desarrollo de las actividades económicas autogestionarias de los cubanos en todas las áreas de producción en las que se manifieste la iniciativa de nuestro pueblo.

Dado a los 17 días del mes de agosto de 2009

José Alvarez, profesor adjunto y emérito, Florida, Estados Unidos.
Guillermo Asper, profesor de Information Systems en la Universidad de Brasilia, Brasil.
Juan Antonio Blanco, analista político, Canada.
Lorenzo Cañizares, sindicalista, Pennsylvania, Estados Unidos
Rolando Castañeda, economista, ex-funcionario del BID, Washington, D.C., Estados Unidos.
Oílda del Castillo, arquitecta jubilada, Maryland, Estados Unidos.
Raul Ernesto Colón Rodriguez, editor, periodista y traductor, Montréal, Canada.
Haroldo Dilla Alfonso, Sociólogo, República Dominicana.
Mickey Garrote, Bibliotecario, La Florida, Estados Unidos.
René Hernández-Bequet, Sindicalista, Florida, USA.
Ariel Hidalgo, maestro, Florida, Estados Unidos.
Olga Lastra, especialista en sistemas de computación, Florida, Estados Unidos.
Adrián Leiva, periodista alternativo en Cuba. Temporalmente en La Florida, Estados Unidos.
Pedro Ramón López, industrial, República Dominicana.
Antonio Llaca Busto, Cirujano, Venezuela.
Gerardo E. Martínez-Solanas, Economista y Politólogo, La Florida, Estados Unidos.
Silvia Pedraza, Profesora de Sociología, Universidad de Michigan, Estados Unidos.
Oscar Peña Martínez, activista de derechos humanos, Florida, Estados Unidos.
Yvette G. Murphy, abogada, Florida, Estados Unidos.
Iván Pérez Carrión, periodista, República Dominicana.
Pedro Pérez Castro, sindicalista, Venezuela.
Ricardo Puerta, Sociólogo, Tegucigalpa, Honduras
Miguel Rivero, periodista, Portugal.
Augusto Rodríguez, periodista, La Florida, Estados Unidos.
Pablo Rodríguez Carvajal, activista de derechos humanos, Florida, Estados Unidos.
Caleb Vega Socarrás. Economista, California, EU.
Oscar Visiedo, Especialista en Sistemas de Información, La Florida, Estados Unidos.

Saturday, July 25, 2009

¿Cuándo comienzan los Cambios?


Lorenzo Cañizares y Rolando Castañeda

El 26 de julio de 2007 el presidente Raúl Castro anunció cambios estructurales y conceptuales para atender los serios problemas de la economía cubana. La falta de esos cambios está dificultando que la nación cubana supere la crisis económica internacional. Esta falla de llevar a cabo lo prometido está complicando inmensamente la vida del cubano de a pie.

La crisis que se está desarrollando no sólo se refleja en una creciente carencia de energía, sino también en la reducción de productos alimenticios y otros bienes básicos. Es decir, el nivel de vida de los cubanos, el cual ya era precario, se está deteriorando aún más.

El pueblo cubano está acostumbrado a pasar dificultades. Cuando en 1991 se derrumbó la Unión Soviética comenzaron años muy difíciles para nuestro pueblo. La eliminación de los subsidios soviéticos puso a la economía cubana en serias dificultades que se demoró varios años en recuperarse. Los apagones eléctricos, llamados jocosamente “alumbrones”, se convirtieron en parte de la vida cotidiana de los cubanos. Pero, en ese tiempo la moral del pueblo en general, era más comprensiva con las dificultades existentes. La caída de la Unión Soviética no fue percibida como un error gubernamental. En la presente situación las excusas del pasado se están agotando. En Cuba la población entiende la necesidad de cambios renovadores imprescindibles que si no se hacen no es tanto por el bien del pueblo sino por el bien de los que están en el poder.

¿Qué dicen los altos funcionarios cubanos sobre esta situación? Realmente, parecen estar callados e inmovilizados ante este tsunami económico repitiendo las consignas de siempre como la necesidad de aumentar las exportaciones, incrementar la disciplina y la productividad laborales. Pero como tan bien lo ha dicho el distinguido economista cubano Oscar Espinosa Chepe, “sin proponer soluciones concretas para enfrentar la crisis.” Estos funcionarios también se refugian justificando los problemas existentes e imputándolos al parcial embargo estadounidense, pero como así mismo señala Espinosa Chepe “los Estados Unidos son hoy en día el cuarto socio comercial de Cuba y el principal suministrador de alimentos, mientras también constituye la principal fuente de remesas”.

La realidad es que con la administración de Obama y un Congreso demócrata hay posibilidades reales de sentar las bases de la cooperación económica y política bilateral. El Congreso tiene programado considerar dos leyes (una para eliminar las prohibiciones a los viajes a la isla y la otra para facilitar y flexibilizar los términos de las ventas agrícolas) que serían un importante paso hacia restablecer las relaciones entre ambos países y que la comunidad cubanoamericana y la disidencia interna lo apoyan mayoritariamente. Sólo la cooperación política bilateral permitirá a Cuba recuperar el territorio de la Base de Guantánamo. Sólo la reconciliación nacional y la reunificación familiar le darán al gobierno el decisivo apoyo de toda la nación cubana.
Además, ya comenzó el diálogo sobre la migración. Obviamente, ese intercambio llevará a los participantes a expresar opiniones sobre la realidad económica existente entre los dos países vecinos. Es nuestra esperanza que este intercambio lleve a la creación de iniciativas que promuevan el desarrollo económico a través del establecimiento de empresas privadas a través de la nación cubana que se adhieran a convenios internacionales como ocurre con otros países socialistas, i.e. China y Viet Nam.

Como hemos comentado en artículos anteriores el pueblo cubano está consciente de que estas dificultades económicas no tienen razón de ser. La realidad es que la deficiencia económica cubana nacional tiene como esencia el freno a las fuerzas productivas internas basada en el “temor” político de que se establezcan fuentes de poder político fuera del control directo del Estado.

También hemos comentado anteriormente que el gobierno cubano está consciente de los importantes problemas existentes. ¿Cuál ha sido la respuesta inmediata? Garantizarle el derecho a los trabajadores de tener legalmente dos trabajos. Esta medida está bien, tiene cierta validez, en la isla existe una reducción de la fuerza laboral y también hay una reconocida necesidad económica. Sin embargo, la realidad es que los trabajadores cubanos sospechan que esta medida es sólo otra forma de evadir los problemas fundamentales. Si hubiera sindicatos independientes que realmente defendieran los derechos y las reivindicaciones laborales el gobierno sabría cómo se percibe esta medida (pluriempleo, pero monosalario), pero los sindicatos apologistas actuales que sólo piden más esfuerzos, jamás se refieren a los problemas fundamentales de los trabajadores.

Cuba está en una situación difícil económicamente pero esto no tiene porque terminar en algo destructivo. La nación se encuentra en una situación propicia para la aplicación de medidas que la lleven a la apertura económica, a terminar la relación bilateral tóxica y conflictiva que se ha mantenido con los Estados Unidos a través de los años, a empezar a crear las bases para el entrelazo de intereses económicos en manos de las fuerzas públicas en conjunto con empresas privadas como se ha desarrollado en Europa, China y Viet Nam.

El tiempo está marcando. El comienzo de los cambios prometidos renovadores imprescindibles no se puede seguir postergando. Querer ignorar y negar la realidad existente no trae nada positivo. Los problemas requieren acciones no paralización. Los conflictos existentes requieren negociarse.

Lorenzo Cañizares es sindicalista cubano-americano. Especialista de Organización para la Pennsylvania State Education Association. Reside en Harrisburg, PA.

Rolando Castañeda es economista cubano-americano. Funcionario retirado del Banco Interamericano del Desarrollo. Reside en Washington, D.C.

Saturday, July 11, 2009

Debate: Soberanía y Derechos Humanos


“...Como usted sabe, estamos comprometidos en discusiones con el gobierno de Cuba sobre temas que consideramos importantes, por ejemplo, migración. Pero hemos dejado claro que no podríamos hacer mucho más respecto a negociar con Cuba a menos que Cuba cambie. Los presos políticos deben ser liberados, deben efectuarse elecciones libres y justas… Creo que si piensas que haces un buen trabajo por el pueblo, convéncelos de que voten por ti en una elección honesta, abierta y libre. Así que nos estamos abriendo al diálogo con Cuba pero estamos muy claros en que queremos ver cambios fundamentales en el régimen cubano...”
(Hillary Clinton, Secretaria de Estado de los Estados Unidos durante una entrevista para Glovisión)

Francisco Aruca
(Florida):
Las manifestaciones ingerencistas en los asuntos internos de Cuba; que claramente son violatorias de la soberanía cubana, son inaceptables vengan de Hillary Clinton o de George W. Bush. Así de claras debieran ser rechazadas por cualquier cubano, esté donde esté, tan pronto se producen. Desde un punto de vista práctico, las precondiciones no son el camino a obtener resultados con Cuba. Esta mezcla de falta de principios claros con actitudes políticas obsoletas, están condenadas al fracaso. Pero si no lo estuvieran, debieran ser igualmente rechazadas por cubanos concientes de su identidad.



Lorenzo Cañizares
(Pennsylvania):
Estoy de acuerdo con todas las metas que postula Hillary en este mensaje pero no estoy de acuerdo a que se postulen condiciones para futuras negociaciones entre dos naciones soberanas. Las negociaciones deben venir sin pre-condiciones. La interferencia extranjera en estos puntos que son de gran importancia para todos los cubanos, es algo para discutir entre nosotros no dictados desde afuera.


María E. Díaz
(República Dominicana):
Como siempre, sigo pensando que son maniobras para que todo siga igual. A ambas partes les conviene que todo siga como está.



Guillermo Asper
(Brasil):
Con relación a las manifestaciones de extranjeros en relación a Cuba.
Máximo Gómez: Dominicano/Cubano;
Carlos Gutiérrez Menoyo: Español/Cubano;
dos ejemplos de dos eras republicanas, de extranjeros que no solo se manifestaron por palabras sino que dieron sus vidas por la libertad en Cuba. Y yo les confieso que después de estar 48/65 en suelo brasileño me considero un Cubano/Brasileño, lo que no me impide de manifestarme en relación a Cuba, y aquí lo hago.
Felizmente José Saramago y numerosos extranjeros se han solidarizado con el dolor de los prisioneros políticos en Cuba y sus famílias, y seguirán haciéndolo.
Festejemos que el mundo no se ha olvidado del dolor de los que están presos por crímenes de conciencia en Cuba.


Silvia Wilhelm
(Florida):
Sin duda ninguna la política externa de los EU tiene siempre un "doble standard" cuando se refiere a Cuba. El Presidente Obama ha dicho claramente que su concepto de política exterior aun con adversarios como Irán, etc., es no demandar antes de sentarse en la mesa de negociación. En cambio la secretaria de Estado menciona el sentarse a hablar de temas migratorios pero enseguida pone la clausula de que Cuba tiene que cambiar antes de hablar de otros temas. Creo ese mensaje totalmente contraproducente y en contra de los intereses de ambas naciones. Esa fue una frase que me pareció mas dirigida a "intereses electorales como la Florida" que a lo que debería ser una política consecuente de estado.
Veremos si una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen. Y por supuesto eso siempre tiene que ver con los intereses internos de los dos países. Si hay verdaderos deseos de cambiar el "status quo" creo que ambos darán su brazo a torcer....si no, como muchos creen, seguirán los mismos mensajes de un lado y de otro "por los siglos de los siglos"...AMEN.
Creo fervientemente que la realidad interna de Cuba y los problemas migratorios de nosotros los Cubanos de la diáspora es la responsabilidad de TODOS los Cubanos y lo tenemos que resolver nosotros, cada cual buscando el camino que el o ella consideren correcto y sea de beneficio a la patria que nos vio nacer.



Adrián Leyva
(Florida):
Estoy plenamente de acuerdo con los criterios de Silvia, Lorenzo y otros compatriotas que se piensan más o menos igual...no se trata para mi modo de ver de solidaridad con o sin de razon..todos coicidimos que en nuestro pais existe un totalitarismo....pero defender la soberania nacional y la solucion de nuestros , porque son nuestros problemas nacionales no pueden basarce en condiciones previas por justas que sean las propuestas..que ademas no las concideros sinceras ya que habria que preguntarce por que mantienen relaciones con china y viet nan y otros paises nada democraticos.....-la politica exterior de estados unidos con cuba incluyendo la migratoria esta simplemente viciada en todos sus aspectos...es inmoral que un presidente de la nacion más grande del mundo subaste su politica exterior a cambios de algunos votos en el sur de la florida...donde queda entonces el sentir del resto de los 11 millones de cubanos que estan dentro de cuba.por estas via jamas se solucionara el conflicto que le ha servido en bandeja de oro a la habana para aplicar medidas contra su propio pueblo como es la salida definitiva y otras ausencias o violaciones de los derechos humanos y civiles fundamentales...ahora mismo le estan imponiendo una multa a una compañia holandesa por VENDER EQUIPOS MEDICOS A CUBA......DONDE ESTAN LOS DERECHOS HUMANOS?El tema Cuba-eeuu, esta intoxicado y las consecuencia las estamos pagando el pueblo y la familia cubana, empesando por que lastimosamente se continua mirando en que los estados unidos TIENE QUE SOLUCIONAR NUESTROS PROBLEMAS .....Y NUESTROS PROBLEMAS SON SENCILLAMENTE NUESTROS Y DEBDEMOS NOSOTROS SOLUCIONARLO CON APEGO A NUESTRA SOBERANIA..SEA FIDEL , GERARDO MACHADO O BATISTA EL DICTADOR DE CUBA.....respeto las opiniones de todos y de cada uno, creo que todas son validas y deben y tienen que ser respetadas pero queria compartir las mias con ustedes ya que las declaraciones de las secretaria de estado estan fuera de tono y enfoque...una cosa es reclamar la libertad de los rehenes politicos cubanos en las carceles de cuba(lease presos politicos) y otra cosa es condicionar un dialogo respetuoso entre dos estados soberanos, sean cual sea el final de ese dialogo....el embargo debe ser levantado sin condición alguna.


Gladys P. Cañizares
(Pennsylvania):
Estoy de acuerdo con que las manifestaciones injerencistas violan los derechos de los países, no importa que provengan de Hillary Clinton o de Hugo Chávez.
Pienso que la conciencia de identidad de los cubanos esta malgastada porque se usa según la ideología que se practique. Llevamos años ponderando versiones que solo se presentan desde los extremos. Digo extremos, porque los cubanos no hemos logrado un punto medio. Un grupo quiere ser más importante que el otro y muchos quieren ser dueños de la verdad. Nuestros egos nos dominan y así no se logra nada.
No sé hasta cuando estaremos intercambiando mensajes e ideas procurando “el cambio.” Lo que si se es que comunismo está muerto. Por basarse en mentiras y engaños para servir sus propios intereses. Por convertir revoluciones en gobiernos corruptos y autoritarios. Por apropiarse de la potestad de sus ciudadanos de obrar por reflexión y elección. Por ofrecer oportunidades que luego usan para chantajear. Por reprimir, encarcelar y asesinar.
En la economía se mide el resultado y no los planteamientos. Si medimos el rendimiento de los regímenes que dicen ser o se alinean con los comunistas, el resultado es nefasto. Comienzan como un movimiento político de carácter revolucionario, con el objetivo de establecer una sociedad sin clases sociales o más equitativas. En el principio y con la bandera de la justicia social lo cambian todo para tomar el control del país, después lo ofrecen todo para engañar y poseer un núcleo que manejan a su antojo. Así, lentamente acaban con la voluntad y hunden a sus pueblos en la mediocridad. Mientras, estos “autócratas de la fantasía comunista,” viven en lujosas mansiones, manejan autos de lujo, usan ropa y relojes de marca, viajan libremente y degustan de deliciosos manjares.
El capitalismo desmedido no es diferente, solo los métodos cambian. La usura, la ambición y la lujuria lo han hecho fracasar. No importa que vivamos en democracia o en dictadura. La democracia ha sido asfixiada por los extremos de izquierda y derecha. Ya no es clara la línea divisiva entre el uno y el otro. Todos se defecan en la democracia.
Tal vez la autodeterminación con conciencia mundial sea la solución a tan necesitado equilibrio. Pero para lograr el equilibrio mundial, tendremos que llamar las cosas por su nombre para no dejarnos embaucar ni controlar. Debemos buscar una justicia social que emane de nuestros corazones y no de las creencias que otros imparten en nosotros. Necesitamos reconocer que muchos niños mueren de hambre diariamente por nuestra ambición. Necesitamos comprender que no podemos continuar creando ídolos de los artistas y deportistas, quienes ganan cifras millonarias por nuestra idolatría. Necesitamos dar amor a nuestros hijos en vez de equipos electrónicos que los convierten en autónomas. Necesitamos votar sin dejarnos influenciar por fuerzas externas y formar nuestro propio criterio. Necesitamos concientizarnos. Necesitamos admitir que estamos equivocados. Necesitamos procurar que la guerra no sea el único símbolo para crear libertad y democracias. Necesitamos albergar la esperanza de un mundo donde la diplomacia y la razón imperen para conseguir la paz. Debemos admitir nuestra responsabilidad y dejar nuestras diferencias de lado.
¿Cuándo y dónde empezamos?


Ricardo Puerta
(Honduras):

Como bien señala Aruca en su comentario a Hillary Clinton, estamos en contra de las manifestaciones injerencistas (con jota y no con g) de gobiernos extranjeros en los asuntos internos de cualquier país del mundo, llámese Cuba, Honduras, Nicaragua o Venezuela.
Sería oportuno que ese principio universal de no intervención Aruca se lo recuerde a los Gobiernos y Presidentes de Venezuela y Nicaragua, cuando se expresan y actúan sobre los asuntos internos de Honduras.



Oscar Peña
(Florida):
! ! ! Caracoles ! ! Caspita ! ... Esa eran palabras que cuando tenía 7 u 8 años por 1957 y 1958 leía en los muñequitos escritos de Superman cuando este observaba algún peligro en acecho o se asombraba de algo. Me imagino que eran como sustitutas del ¡Coño! cubano… eso mismo acabo de expresar, o de pensar esta tarde al llegar y ver la reacción del compatriota Francisco Aruca ante el envío que hice ayer de las declaraciones de Hillary Clinton sobre Cuba… Confieso que admiro y respeto a los hombres inteligentes aunque difiera de ellos en puntos importantes de nuestras vidas. No expreso que difiero en todo porque eso es una falacia. Se puede estar incluso en los extremos y coincidir en puntos de vista. Pensar otra cosa es fanatismo y enfermedad política que no lleva a ningún lado. Considero a Francisco Aruca un hombre muy inteligente pero parcializado, como pasa con la OEA.
(…)
No esta mal lo que expresa Aruca. Es el punto de vista de muchos exiliados y de los disidentes dentro de Cuba. Es mi punto de vista personal, práctico, teórico, puro y general... pero si yo hubiera sido Aruca y conociendo que el remitente ha tumbado las puertas de las autoridades de Cuba pidiendo una Mesa Nacional desde hace 30 años para entre cubanos sentarnos civilizadamente a resolver los problemas no hubiera provocado el mismo “ese ponche” político suyo…Aruca demuestra que es un ser humano, no es infalible. Pierde de vista que el respeto a la soberanía es de varias vías y formas. Hace un tiempo en uno de mis artículos en El Nuevo Herald hice un llamado a las autoridades de Cuba a que fueran verdaderos nacionalistas y soberanos. Los invitaba a no esperar a que los Estados Unidos levantaran sanciones, medidas, regulaciones y caprichos. Les rogaba que (eso se da si hay buena voluntad nacional) nuestro país no tiene que esperar por extranjeros para despegar entre cubanos. Eso es verdadera soberanía cubana. ¿Quiénes entonces no son soberanos?, ¿Quiénes dicen que no mueven un dedo en Cuba y esperan por reacciones extranjeras?... en aquellos momentos que salio aquel articulo recibimos mucho apoyo desde dentro de Cuba y en el exilio, pero no recuerdo haber recibido ninguna línea de apoyo de Fco. Aruca, ni nadie expresarme que lo escucho en su programa. Entonces soberanía solo cuando lo dice un bando y no el otro. Es una lastima que este inteligente cubano no pueda o no quiera ser un factor de ayuda a resolver los problemas de Cuba entre todos los cubanos y no solo entre el régimen y los Estados Unidos. Es lamentable.
Además seamos un poco realistas y no vivamos solo de consignas. Si entre países hay algo que forma parte de la mejor tradición diplomática son las precondiciones. Las pone la Unión Europea a sus países para los que quieran ser parte de ese club selecto que han formado. Las pone la OEA. Y en el caso de Estados Unidos con relación a Cuba me parece razonable, solidario y practico (sobre todo en un país totalitario donde el pueblo no tiene ninguna soberanía para decidir nada) que traten de poner algunas precondiciones que a la larga ayuden al pueblo cubano. El punto de los presos políticos es un problema de principios que todo cubano decente debe agradecer.
Además Estados Unidos tiene que preocuparse por un mal vecino que ya le ha tirado el 20% de sus ciudadanos y que en su momento le pidió a la Unión Soviética que lo destruyera con un ataque atómico y que le siembra espías. Creo que Aruca tuvo unos instantes de ligereza en sus gritos de soberanía para una parte solamente. Debe comprender que los Estados Unidos como nación responsable esta instada a lograr que en Cuba se instale un régimen de libertad para todos…No hay dudas….que Aruca sigue ponchándose…. No observo que hasta el régimen de Cuba defiende y pone sus precondiciones para todo: Alarcón criminalmente –olvidándose de la soberanía del pueblo que no le ha preguntado y de los problemas de Cuba- ha expresado que si no sueltan a los 5 espías presos (que yo también deseo lo suelten y regresen a Cuba al lado de su familia. Los considero víctimas de la manipulación de Fidel castro y su régimen) no hay relaciones entre los dos países… Ojala el compatriota Francisco Aruca tenga la bondad la altura y la valentía de reconocer que los problemas de Cuba no son por problemas externos, sino internos.



Guillermo Asper
(Brasil):
Después de leer con atención y respeto las manifestaciones en relación a las declaraciones de Hilary Clinton, me he puesto a rascar la cabeza para entender qué de tan malo esa señora ha hecho en sus pronunciamientos en relación al pueblo cubano.
Aquí en el Brasil uno de los periódicos de mayor circulación, el O Estado de Sao Paulo (Estadao), publicó en junio 29, 2009 declaraciones de H. Clinton sobre la situación de Honduras diciendo: Los Estados unidos están trabajando con otros países del continente (léase costa Rica, Brasil y otros) para restaurar el orden constitucional y democrático pleno en Honduras
Pues yo no vi nada de equivocado en esas declaraciones. Al fin y al cabo es algo semejante de lo que la OEA declaró sobre la situación de Honduras. Y hoy ya se están realizando reuniones entre líderes políticos en pugna de Honduras en San José.
Ahora bien… cuando H. Clinton dice en relación a Cuba que “los presos políticos (por crímenes de conciencia, añado yo) deben ser liberados… deben efectuarse elecciones libres y justas… muchos le caen arriba. ¿Motivo?
Permitan que pregunte: ¿Qué es lo que Honduras tiene que Cuba no tiene para tener derecho a vivir sobre un sistema de democracia constitucional con elecciones libres y sin prisioneros de conciencia? ¿Cuál el motivo para que los Estados Unidos se silencien en relación a la democracia y los derechos humanos en Cuba pero hagan lo contrario en relación a Honduras?



Adrián Leyva
(Florida):
Veo el asunto en dos sentidos;a- Una cosa es que cualquier estado o gobierno del mundo (y hace falta que todos lo hagan) se pronuncie solidariamente en un llamado a las autoridades cubanas para el respeto a los derechos humanos reconocidos universalmente y se pida la liberación de los rehenes políticos en las cárceles cubanas..porque realmente somos más de once millones de cubanos rehenes de un poder unipersonal tratados como medio básicos y no como seres humanos y otra cosas es condicionar un dialogo con precondiciones y de manera pública. Se puede ver como una maniobra de politiquería y no de buena voluntad, más para contentar un sector del exilio. las veo como un juego de publicidad y no de principios. .......el pueblo de cuba no esta para que se continúe tratándonos como trapos ni monedas de cambios en nuestra dignidad y como un sub producto de la guerra fría o de la confrontación política entre dos gobiernos. Ni por el gobierno de Cuba ni por nadie. Es hora que le reclamemos al gobierno un trato digno como seres humano que somos y no simples compañeros de lo dócil y la simulación.b- Raul Castro declaro muy tajantemente en Venezuela que estaba dispuesto a discutir todo con los estados unidos.....claro después Fidel lo desautorizó...PERO EL JEFE DE ESTADO ES RAUL y para mí esa es la declaración que vale....si los Estados Unidos tiene una voluntad seria debían haber presentado de inmediato una agenda con temas serios situando al ser humano que somos todos los cubanos como centro de asunto en los principios universalmente reconocidos PERO CON APEGO A NUESTRA SOBERANIA.....Y POR OTRA PARTE LOS ASUNTOS ENTRE DOS ESTADOS SOBERANOS...Al final debemos recordar que en Estados Unidos con defectos y virtudes hay una democracia, en Cuba no......Entonces las propuestas sobre bases democráticas debían haber salido de Estados Unidos y tomarle la propuesta a Raúl de manera seria sin manipulación.....invitar a varias personalidades serias del continente a ser facilitadores del diálogo como el caso de LULA 'D SILVA, y avanzar en todo lo que sea bueno para los dos pueblos.....las conversaciones podrían llegar a algo serio o abortarse pero lo que debe como principio es no poner condiciones ninguna de las partes. estados unidos tienen relaciones con china y viet nam.....por que con cuba no.......se congracias con unos cuantos cubanos en Miami...y donde queda la opinión de los once millones que están dentro de Cuba.De cualquier manera es al pueblo cubano el que debe solucionar soberanamente nuestros problemas internos .....NO ES LOS ESTADOS UNIDOS EL QUE TINENE NI DEBE RESOLVER NUESTROS PROBLEMAS....SOMOS NOSOTROS CON NUESTRA PARTICIPACION CIVICA Y HONESTA.

Friday, June 26, 2009

Carta Abierta a la Comunidad Internacional


1

Los signatarios de esta carta somos cubanos que hemos emigrado a otros países por diferentes motivos. Si bien son muchos y diversos los retos que se le presentan hoy a nuestra nación, el único objetivo que nos anima a tomar esta iniciativa específica es lograr que Cuba estandarice sus leyes y prácticas migratorias de manera consistente con los derechos universales que asisten a los ciudadanos para viajar y regresar a su país de origen libremente, sin que por ello sean afectados su status legal, disfrute de sus propiedades y fluidez en sus relaciones familiares. Consideramos que este es un tema humanitario de amplio consenso entre los cubanos de cualquier ideología que viven dentro y fuera de la isla. Es igualmente un tema de naturaleza transversal, cuyo manejo incorrecto o adecuado puede obstaculizar o facilitar la solución exitosa de algunos de los importantes retos económicos, sociales y culturales que hoy enfrenta el país.

Deseamos que el gobierno cubano haga transparentes todas sus leyes, disposiciones y mecanismos de decisiones migratorias y los revise y corrija en consonancia con las normas ya universalmente aceptadas en este campo y lo establecido en tratados y acuerdos internacionales como la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto de Derechos Políticos y Civiles y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

2
Las actuales normas migratorias del gobierno cubano convierten de hecho en desterrados a cientos de miles de cubanos emigrados, no importa sus credos ideológicos, cuyas comunicaciones familiares se ven innecesariamente limitadas de múltiples maneras y cuyas remesas son gravadas de forma arbitraria y desmedida. Dichas normas producen sufrimientos en la población cubana, dolorosas separaciones familiares, tensiones sicológicas en los migrantes, pérdidas de todas sus propiedades y el sometimiento a exigencias económicas y presiones políticas.

La realidad cubana en lo referido a la libertad de movimiento - para viajar, migrar y retornar al territorio nacional - es un anacronismo que ha sido erradicado incluso en países de sistema político semejante al vigente en la isla. Las múltiples naciones aquejadas de graves e inmediatas amenazas a su seguridad nacional tampoco han hecho uso de ese argumento para imponer estas violaciones del derecho al libre movimiento en sus respectivos países.
Las normas nacionales que rigen la política migratoria cubana están en conflicto con las disposiciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos Resolución, el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –suscritos por el gobierno de la isla- y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. De igual modo constituyen un importante obstáculo al respeto de los derechos de los trabajadores migrantes y sus familiares, consagrados por los acuerdos y resoluciones de la Organización Internacional del Trabajo. La aplicación de la actual política migratoria cubana también contradice lo dispuesto en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo Informe de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, El Cairo, 5 a 13 de septiembre de 1994 que considera que la reunificación de las familias de los migrantes documentados es un factor importante en las migraciones internacionales y que las remesas de los migrantes documentados a sus países de origen constituyen a menudo una fuente muy importante de divisas y contribuyen al bienestar de los familiares que dejaron atrás. Irónicamente, la política migratoria cubana representa incluso una flagrante contradicción con lo estipulado en la Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas A/RES/55/100 (aprobada el 4 de diciembre del 2000) que fuera promovida precisamente a instancias de Cuba. Dicha resolución “Reafirma”, en su segundo párrafo operativo, que “todos los gobiernos, y en particular los de los países de acogida, deben reconocer la importancia vital de la reunificación de las familias y promover su incorporación en la legislación nacional a fin de que se proteja la unidad de las familias de los migrantes documentados”.
La actual política y disposiciones migratorias cubanas no reconocen que viajar o migrar sean derechos inalienables de los ciudadanos. La posibilidad de materializar esas acciones queda sujeta a normas gubernamentales que las conciben como una dádiva o privilegio que se otorga, niega o revoca, sin que un marco jurídico definido y transparente permita siquiera procesos de apelaciones por parte de los afectados.

Otro problema es que todos los mecanismos de decisiones migratorias -y las propias leyes, normas y directivas administrativas (escritas y verbales) que las regulan- carecen de transparencia por lo que existen amplios márgenes de discrecionalidad decisoria que pueden ser empleados por los funcionarios sin que sea posible conocer los criterios que sirven de base a su veredicto sobre la solicitud de un ciudadano o ciudadana específicos. Esta opacidad y situación arbitraria dificultan o imposibilitan la apelación de dichas decisiones.

De acuerdo con las normas y prácticas establecidas por el gobierno cubano, hay tres maneras de viajar o residir temporalmente en el extranjero:

a) Permiso de Residencia en el Exterior. La persona beneficiadas con dicho “permiso” puede entrar y salir casi libremente, cuando lo considere necesario y debe renovarse periódicamente. El gobierno cubano puede exigir que la solicitud de renovación sea hecha retornando previamente al país para presentarla. Se otorga a personas casadas con extranjeros (aunque no a todas) y a otros ciudadanos que no sean considerados potencialmente conflictivos por las autoridades. Aunque parece un status normal en relación con lo existente en la mayor parte de los países, se diferencia de ellos en que no constituye un derecho sino una atribución otorgada y revocable en caso de que la persona mostrara algún tipo de comportamiento ideológico o político no aceptable por el gobierno

b) Permiso de viaje oficial. Las personas que salen en misiones consideradas “oficiales” o en viajes y salidas que se estime favorezcan o no entren en posible conflicto con los intereses del Estado. Sus “permisos de viaje” son tramitados y autorizados por medio de instituciones gubernamentales o para-gubernamentales y sus beneficiarios son principalmente funcionarios, académicos, artistas y técnicos. En estos casos la persona que desea viajar requiere que su pasaporte sea “habilitado” a ese fin. Si alguna persona que sale en uno de estos viajes decide prolongar su estadía por cualquier razón sin la previa autorización gubernamental, se le considera “desertor” e impide el retorno, perdiendo de ese modo todos sus derechos de acceso al país y disfrute de sus propiedades que pasan a manos del Estado. No puede siquiera solicitar un permiso para “visitar” el país de su nacimiento en varios años después de tomada su decisión, ni se le permite a su familia salir de la isla durante el periodo que dure esa sanción (estas “sanciones” tienen un mínimo de cinco años a partir de la llamada “deserción” pero pueden ser por tiempo indefinido). De esta forma se condena a esa persona a una separación familiar, aun cuando ocurran circunstancias humanitarias extremas con sus familiares en la isla. Dicha separación geográfica se hace más dolorosa en el caso de los cubanos por el limitado acceso a Internet, las altísimas tasas que impone Cuba a las comunicaciones telefónicas, envío de paquetes y remesas y las dificultades que confronta el funcionamiento del correo ordinario con varios países donde radica una concentración importante de cubanos.

c) Permisos de viaje privado. También los cubanos pueden tramitar un permiso de viaje con fines privados aunque ciertas categorías de técnicos militares o civiles –como es el caso de los médicos- no pueden acogerse a salir por esta vía privada. Tampoco le son rutinariamente concedidos estos permisos a aquellas personas consideradas políticamente conflictivas.

Actualmente hay dos vías principales para tramitar un permiso de salida privado:


Permiso de “viaje temporal” al exterior. De concederse esa autorización el interesado puede estar fuera de la isla por 11 meses, tras los cuales deben regresar o se le decreta “migrante definitivo”. En todos los casos las solicitudes de salida de estas personas son revisadas y expresamente autorizadas por el Ministerio del Interior y por la institución donde esa persona trabaja o trabajó por última vez. La valoración para conceder o negar estos permisos se basa en una evaluación del comportamiento político-ideológico del solicitante y una especulación sobre la posibilidad de que haga declaraciones políticamente inconvenientes para las autoridades cubanas durante su estancia en el extranjero.

Salida “definitiva” y “salida indefinida”. En ese caso decir la persona emigra y no puede regresar más a vivir a Cuba, perdiendo todos sus derechos y propiedades en la isla. Bajo esta categoría, una vez en el extranjero se puede solicitar que se cambie el status de “salida definitiva” por el de “salida indefinida”. De ser aceptado el cambio de status la persona puede en algún momento posterior solicitar su regreso para vivir nuevamente en Cuba y el gobierno cubano tiene la potestad de concederlo o negarlo. La eventualidad de que sea concedida su solicitud –lo que ocurre todavía en medida poco significativa- depende del comportamiento político y de las expresiones ideológicas públicas que haya tenido el solicitante durante su estancia en el exterior El cambio de status, de llegar a concederse, no supone la revocación de las sanciones económicas o laborales impuestas en el momento en que la salida fue catalogada como “definitiva”.


Algo particularmente negativo es que las personas que desean viajar por esta vía privada nunca pueden llevar a sus hijos menores de 16 años con ellos, lo que sólo es posible hacer cuando la persona decide emigrar “definitivamente”.

En todos los casos, las salidas temporales con fines privados implican pagos considerables en moneda convertible --superiores al ahorro integro del salario medio durante más de un año de trabajo devengados en moneda nacional-- que cubren el pago de la notarización de una carta de invitación, un pasaporte y el permiso de salida. En el caso de personas con salida definitiva en que los países receptores requieran de un chequeo medico del viajero hay que agregar el cobro en moneda convertible de ese servicio que impone el gobierno cuando en Cuba debería ser ofertado de forma gratuita como el resto de los servicios de salud según dictamina la Constitución. Ya en el país de destino, si se trata de un viaje temporal y desea solicitar que se extienda el permiso de salida más allá de los once meses, debe continuar pagando a la embajada cubana una suma por cada mes que permanezca en ese país. El monto de esta imposición fiscal oscila de un país a otro.

Permiso de entrada. Otra situación dramática se produce cuando una persona decide salir de Cuba o prolongar su estancia en un país extranjero sin acatar las normas antes mencionadas. Por ejemplo, porque el trabajo que tiene o estudios que cursa en ese país no le permiten un lapso de tiempo suficiente para regresar a Cuba a los 11 meses y hacer nuevamente los trámites migratorios de salida, los cuales pueden tomarle mucho tiempo, o porque económicamente no pueda continuar pagando al gobierno cubano la cantidad mensual exigida para prorrogar su permiso de permanencia en el exterior. En estos casos estas personas pierden todos sus bienes y el derecho de retornar al país cuando lo estime. Si en algún momento quieren regresar, sólo podrán hacerlo de visita, para lo cual deben ser autorizadas específicamente por el gobierno mediante un sello que se coloca en el pasaporte cubano y que autoriza a permanecer por 21 días en el territorio nacional. Muchos cubanos no son autorizados, ni siquiera en casos de emergencias familiares. Otros son autorizados, pero rechazados cuando llegan al territorio nacional cubano y devueltos en el primer avión. En ningún caso les son compensados los gastos que implica todo el proceso de autorizaciones ante el correspondiente consulado cubano, ni los de viaje ante las compañías de transporte.

Permiso de entrada y doble ciudadanía. La Constitución cubana no admite la doble ciudadanía. La adquisición de una segunda ciudadanía supone la perdida de la ciudadanía cubana (Art.32). Pero, el gobierno de Cuba no les permite a los nacidos en la isla que han adquirido una segunda ciudadanía poder viajar a su país natal haciendo uso del pasaporte correspondiente a esa segunda nacionalidad. Al negarse el gobierno de Cuba a cumplir su Constitución en este punto, obliga al migrante a someterse a las diversas variantes de “permisos de entrada” que otorgan sus embajadas –que pueden ser negados sin que medie explicación ni apelación alguna- y le impone una “rehabilitación de pasaporte” cada dos años a un considerable precio en dólares.

Al no aceptar el retorno al territorio nacional de aquellos migrantes, a quienes se les negó la extensión de su permanencia de once meses en el exterior, o que se han salido de Cuba sin someterse a los controles migratorios para llegar a otros países, se sitúa a esas personas en un limbo legal en los países receptores, los cuales se ven entonces obligados a buscar alguna forma de ajuste de sus status migratorio. Dada la imposibilidad de devolver a los cubanos que exceden el tiempo otorgado por la visa a su país de origen, los otros gobiernos tienden usualmente a ser excesivamente prudentes en el otorgamiento de visas a ciudadanos cubanos que incluso no tienen la intención de permanecer en su territorio más allá de lo estipulado porque suponen que aspiran a “quedarse” y que luego no puedan devolverlos a Cuba.


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Las actuales disposiciones migratorias cubanas complican el normal desenvolvimiento de actividades familiares, pero también de actividades académicas, culturales y de otra naturaleza en las que desean participar libremente los ciudadanos cubanos con sus contrapartes extranjeras. El poder de conceder o negar permisos de salida por razones profesionales alienta políticas clientelistas de parte del Estado hacia diversos sectores necesitados de recibirlos para poder mantenerse actualizados en sus respectivas especialidades. La aplicación de esta política migratoria anacrónica dificulta el poder alcanzar acuerdos migratorios bilaterales satisfactorios y efectivos con otros países que se inhiben en el otorgamiento de visados y se ven obligados a ajustar el status legal de aquellos cubanos que han rebasado el tiempo concedido en sus visas y su retorno a Cuba no es aceptado por el gobierno de la isla. La aplicación de esta política restrictiva ha contribuido también a una fuerte descapitalización de los recursos humanos del país que se pierden de manera definitiva al transformar la voluntad de migración temporal de las personas en un destierro de por vida.

La necesidad de cambiar el sistema migratorio vigente y hacer valer los derechos ciudadanos universales en este campo ha sido reclamada en años recientes -de manera constante e infructuosa- en múltiples asambleas públicas en la isla, por celebridades del mundo cultural cubano, así como en varios documentos emitidos por la diáspora nacional asentada en países de todo el mundo. Sin embargo, ninguna rectificación satisfactoria de la situación ha ocurrido hasta el presente.

Dado todo lo anteriormente argumentado, respetuosamente solicitamos a la comunidad internacional y particularmente a los relatores especiales para la protección de los derechos de los migrantes en diversas organizaciones multilaterales:

a) Que se abra una investigación internacional independiente sobre la situación de los derechos de los migrantes cubanos y sus familiares por los correspondientes relatores especiales en diversos organismos multilaterales.

b) Que se llame, por vía bilateral y multilateral, al gobierno cubano a hacer transparentes todas sus leyes y disposiciones migratorias.

c) Que se urja, por vía bilateral y multilateral, al gobierno cubano a proceder de inmediato a la revisión de todas sus disposiciones migratorias a fin de que sean puestas en consonancia con sus actuales obligaciones internacionales, así como con el conjunto de normas universalmente aceptadas en este campo.


El grupo gestor de esta iniciativa ciudadana independiente, integrado por los abajo firmantes, expresa su plena disposición a cooperar con la comunidad internacional y los relatores especiales para la protección de los derechos de los migrantes a los que solicita y agradece se interesen por esta situación. De forma paralela, reiteramos nuestra disposición a cooperar con las autoridades cubanas en la inmediata revisión y actualización de su política migratoria si, finalmente, da un paso definitivo y claro en esa dirección.

Junio 2, 2009

Willy Allen, abogado migratorio, Estados Unidos
Juan Antonio Blanco, historiador, Canadá
Siro del Castillo, artista plástico, Estados Unidos
Carmen Díaz, psicóloga, Estados Unidos
Haroldo Dilla, sociólogo, Republica Dominicana

Sunday, June 21, 2009

SIGUE ADELANTE UN PROCESO IRREVERSIBLE E INEVITABLE

Por Lorenzo Cañizares y Rolando Castañeda*

Al principio de este mes la administración de Obama señaló su deseo de comenzar un diálogo con el Gobierno cubano para resolver el problema migratorio existente entre los dos países. Esta propuesta es la continuación de lo que señaló el presidente Obama en la reunión Cumbre celebrada en Trinidad-Tobago el pasado mes de abril.

Este deseo de restablecer una relación entre los dos países debe ser apoyado por todos los interesados en el bienestar de las dos naciones, especialmente en cuanto afecta a la nación cubana.

El pueblo cubano necesita desarrollar su potencial económico. Eso sólo se podrá hacer en un ambiente pacífico y ayudaría tremendamente en ese paso el tener una relación cordial con la potencia militar y económica mayor del mundo. A Estados Unidos les interesa recobrar su papel como el principal socio económico de un país tan cercano a sus costas y más importante políticamente que lo que indica su tamaño como se percibió en la reciente reunión hemisférica. Al pueblo cubano le interesa el desarrollar su capacidad económica con seguridad de que este proceso no sólo es viable y estable pero sino también permanente. Esperamos que nuestros lectores entiendan la dinámica de lo que comentamos. El Gobierno de Cuba no hará cambios mientras se sienta acosado y los "talibanes" criollos de ambos lados del Estrecho de la Florida le provean excusas para no hacerlo, mientras que a los Estados Unidos les conviene el desarrollo económico de Cuba.

Cuba hoy se encuentra en serias dificultades económicas. Trenes y autobuses han reducido sus servicios; las tiendas del estado han sido ordenadas de desconectar sus refrigeradores por dos horas diarias para conservar energía; a las panaderías se les prohíbe hornear por las noches cuando el uso energético está en máxima utilización; firmas extranjeras que tratan de sacar más de unos cuantos cientos de dólares del país ahora necesitan permiso del Banco Central cubano para hacerlo; el precio de uno de las más importantes productos de exportación, el níquel, se ha desplomado; la recesión económica mundial ha afectado fuertemente al turismo, y la producción petrolera sigue estancada gracias a la ineficiencia.

Hace unas semanas atrás Estados Unidos se convirtió en el único país del hemisferio occidental que no tiene relaciones diplomáticas con Cuba después el Gobierno de El Salvador reestableció relaciones diplomáticas con Cuba. ¿Qué significa esto? Hace años atrás era México el único país latinoamericano que tenía relaciones diplomáticas con Cuba después de su expulsión de la OEA en 1962. Ahora la tortilla se ha volteado y es Estados Unidos el que está aislado sobre este tema en el continente. Este aislamiento disminuye el respeto que los países latinoamericanos tienen por Estados Unidos y los lleva a buscar relaciones más estrechas con otras potencias alrededor del mundo como por ejemplo el BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

Hillary Clinton señaló durante la inauguración del nuevo presidente salvadoreño “que conexiones más estrechas con Cuba pueden llevar a un futuro más libre a la nación cubana. Las conversaciones entre nuestros dos países son en interés de Estados Unidos, como también lo son para el pueblo cubano.” Estamos completamente de acuerdo siempre que esas conversaciones se basen en el respeto mutuo y sean sin precondiciones como señaló el presidente Obama en su campaña electoral. El deseo de complacer a la derecha del exilio cubano, estableciendo precondiciones, ha sido la base del desprestigio político que sufre hoy en día la nación estadounidense entre los países latinoamericanos porque consideran que no hay consistencia a nivel internacional en la posición estadounidense hacia Cuba y hacia otros países con sistemas similares.

El día después de la inauguración del presidente Mauricio Funes, la señora Clinton asistió la reunión de la OEA donde se le ofreció a Cuba readmisión en la organización. Su participación en la reunión comenzó con un intento de condicionar la readmisión de Cuba. Hubo tensos momentos donde parecía que había la posibilidad que Estados Unidos y Canadá se quedaran fuera de la organización. No obstante, prevalecieron posiciones sensatas y pragmáticas y la readmisión de Cuba fue formalmente aceptada, después de 47 años de ausencia, el 3 de junio. Por supuesto, admisión en la OEA no significa ninguna mejora inmediata en la vida cotidiana del pueblo cubano.
Líderes gubernamentales y de la comunidad cubano-americana enseguida se expresaron en contra de la invitación al gobierno cubano y amenazaron con utilizar su influencia política para cortar los fondos que provee el gobierno estadounidense al funcionamiento de la OEA, volviendo otra vez a hacer posible el deseo de la extrema izquierda latinoamericana de tener una organización regional donde se excluya a Estados Unidos.

En nuestra opinión el gobierno de Obama debe mantener una posición firme de seguir adelante con sus planes de restablecer relaciones con el gobierno cubano. Es de sentido común para las dos naciones vecinas discutir y resolver problemas que obstaculizan unas mejores relaciones. Nosotros vemos este proceso como irreversible e inevitable ya que Obama ha demostrado que desea superar los fallos fundamentales de la política aislacionista de la administración Bush/Cheney. Latinoamérica así lo desea.

*Lorenzo Cañizares es sindicalista cubano-americano. Especialista de Organización para la Pennsylvania State Education Association. Reside en Harrisburg, PA.
Rolando Castañeda es economista cubano-americano. Funcionario retirado del Banco Interamericano del Desarrollo. Reside en Washington, D.C.

Tuesday, June 9, 2009

QUE EL PUEBLO DECIDA




Dr. Antonio Llaca

Más allá de interpretaciones y/o consideraciones de uno u otro sesgo político la decisión recientemente tomada por la 39ª. Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la ciudad de San Pedro Sula, Honduras, de dejar sin efecto la Resolución VI de 31 de enero de 1962 abre las puertas para la reinserción de la República de Cuba en este organismo de concertación regional.

La respuesta de la dirigencia cubana a la misma ha sido dada, incluso con antelación, por el ex Presidente Fidel Castro en sus Reflexiones y más recientemente por el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular Sr. Ricardo Alarcón quienes se han referido a la posibilidad del reingreso a la OEA con una tajante negativa y vuelto a calificarla con el apelativo empleado por el desaparecido canciller Raúl Roa de ¨Ministerio de Colonias¨ de los Estados Unidos sin percatarse de que los tiempos cambian, que el Mundo y la América de hoy no son los mismos de hace cuarenta ó cincuenta años y muy mal parados dejan a países y naciones amigas de Cuba en el continente con tales calificativos. Hablan a nombre de Cuba estos dirigentes pero para la Nación cubana el problema de fondo radica en que una decisión trascendental para la Patria queda solo en manos de dos personas.

Al único a quien no se le ha preguntado su parecer sobre este tema es AL PUEBLO CUBANO, que, resulta ser precisamente quien debiera decir la última palabra acerca de si desea o no que su República se reincorpore a la OEA; la importancia de la decisión amerita de un pronunciamiento inequívoco por parte del pueblo, principal actor político y depositario de la soberanía, y que esta no sea tomada por unas pocas manos.

¿Por qué no consultar seriamente al pueblo su parecer acerca de la reinserción de Cuba en la OEA? Un referendo sobre el tema sería un mecanismo idóneo, muy probablemente nos daría muchas sorpresas.

Fdo.: Dr. Antonio Llaca
Desde la ciudad de El Tigre. Edo. Anzoátegui. Venezuela.
Junio, 2009.